Análisis de mercado
El coste oculto de los fondos de gestión activa en España
El TER que aparece en el folleto es solo el punto de partida. Hay otros tres costes que la mayoría de los partícipes nunca ven reflejados en un solo documento.
El ratio de gastos totales (TER, por sus siglas en inglés) es la cifra que las gestoras están obligadas a publicar en el folleto simplificado de cada fondo. Para los 50 fondos de renta variable española más vendidos en 2023, ese TER oscilaba entre el 0,80 % y el 2,20 % anual. Sin embargo, el TER no incluye los costes de rotación de la cartera, es decir, las comisiones de intermediación que paga el fondo cada vez que compra o vende acciones. Para fondos con alta rotación, ese coste adicional puede añadir entre 0,20 y 0,60 puntos porcentuales anuales, una cantidad que no aparece en ningún documento que el partícipe reciba de forma automática. A eso hay que sumar, en algunos casos, la comisión de custodia que cobra la entidad distribuidora (diferente de la gestora) y el diferencial bid-ask de los activos menos líquidos en los que invierte el fondo. Cuando sumamos todos los componentes, el coste total real de muchos fondos de gestión activa en España supera el 2,50 % anual. Para un inversor con 50.000 euros en un fondo así, eso representa más de 1.250 euros anuales en costes, muchos de ellos invisibles en el extracto. La evidencia académica sobre la capacidad de los fondos activos para superar a sus índices de referencia después de costes es consistente: en horizontes de diez años, entre el 85 % y el 92 % de los fondos de renta variable de gestión activa quedan por debajo de su índice. Eso no significa que todos los fondos activos sean malos; significa que el coste es el factor individual más determinante del rendimiento neto a largo plazo, y que conviene calcularlo completo antes de invertir.